Hablar al perro

image

Anuncios

Residencia Canina III

Nos fuimos de vacaciones 10 días y volvimos a dejarla en el mismo hotel de mascotas de siempre. Cuando volvimos a recogerla después de 10 días y nos vio se volvió  a mear de la emoción. Estaba supercontenta y superasfixiada. En Coruña es rarisimo que se alcancen 30 grados de temperatura que ya ni en verano.

Toki llegó a casa y se la pasó durmiendo todo el día, como si no lo hubiera hecho en mucho tiempo. además llegó toda mordida y perdiendo mucho pelo; lo del pelo, debía de ser por el calor y lo de las mordidas me imagino porque la tía es muy velentona y seguro que se encontró a otro perro peor que ella y le fue como en feria.

El caso es como si hubiera estado en un campo de concentración ya que Toki durante el resto de la semana se portó como nunca y casi no quería jugar, de broma le decimos que era porque tenía que pastorear a unas ocas que hay a lado del hotel y ya sabemos la mala leche de las ocas.

 

 

 

Residencia Canina II

Otra vez Toki tuvo que irse de vacaciones a una residencia canina para que nosotros pudieramos a su vez irnos de vacaciones.

Esta vez estuvo menos tiempo. De martes a Domingo. Cuando la fuimos a llevar se puso nerviosa y todo el rato se me intentaba subir.

Le llevamos un silloncito y una mantita usada para que no extrañara tal y como nos dijo Genoveva.

El domingo la fuimos a recoger y cuando nos vió se meó de la emoción y se arrastraba en vez de caminar. Estuvo moviendo el rabito toda contenta por vernos hasta que subimos al coche.

Ya en el coche, se quería venir con nosotros  y lo intentaba por todas las maneras.

Cuando llegamos a casa estuvo todo ese día y el siguiente mimosa. Con la mosca detrás de la oreja. Hoy ya veremos como se comporta 🙂

Hotel para perros

Como nos íbamos de vacaciones varios días y aunque en un principio el hotel aceptaba animales, pero después nos enteramos de que los dejan encerrados en una jaula, así que decidimos que mejor dejábamos a Toki en un hotel para perros.

Buscando en Internet vi 4 que quedaban relativamente cercas de donde vivimos. Quise buscar referencias de ellos en internet pero no encontré nada, le pregunté a amigos pero no sabían o no estaban seguros así que me decidí por uno en Culleredo, que se llama Residencia Canina Genoveva.

Una semana antes fuimos a visitarla para ver las intalaciones. Nos gustó y además la señora que los cuida se veía buena persona así que la semana siguiente la dejamos en el hotel.

Cuando fuimos a recogerla, Toki se había comido el cojín de su camita. La señora nos contó que los tres primeros días se había portado bien y los otros bien pero no tan bien como antes y salvo el detalle de cojín no hubo ningún incidente a mayores.  Cuando salimos de la residencia Toki se fue a despedir de su cuidadora.

Nos salío muy bien de precio pero lo más importante es que cuidaron muy bien de Toki que como es una perrita ceporrona (en casa come entre horas, mal por parte de nosotros) bajó un kilo en esos 10 días que estuvo, pero ya se esta reponiendo 😀