Como lidiar con el hecho de tener que “dormir” a nuestro perro

El tener que decir adiós a nuestro perro es algo que todo amante de los perros tiene que hacer eventualmente. Es la parte más difícil de tener perros. Sería mejor que vivieran como nosotros  por décadas, pero tristemente no es el caso.

 

Para poder llevar a cabo la difícil decisión de poner a dormir r nuestro perro, necesitamos estar preparado. Aquí unos pasos para el proceso.

 

1.       Saber cuándo es la hora:  Cuando la salud de nuestro perro declina y antes de decidir eutanasiarlo, necesitamos determinar la calidad de vida de nuestro perro usando la escala HHHHHMM. Las letras viene del inglés Dolor, Hambre, Hidratación, Higiene, Felicidad, Movilidad y Más (más cosas buenas que malas). Cada factor es calificado en una escala del 0 al 10. Y debemos hacerlo nosotros y el veterinario por separado porque para nosotros es fácil dar más puntuación que los profesionales médicos.

 

De acuerdo a algunos expertos, enfocarse  en las cosas buenas en contra de las malas es probablemente la manera más objetiva en que el dueño de la mascota puede tomar la decisión. Hacer una lista con las cosas que a tu perro le gusta hacer y después hacer un seguimiento de cuantos días no pudo hacerlas comparado con lo días en que si pudieron.

 

Aunque la moderna medicina veterinaria pueda extender la vida del perro, eso no significa que sea lo mejor para él. Mientras él no te pueda decir que está sufriendo, te puede decir que no está teniendo su mejor época.

 

2.       Prepárate:  Saber cuándo tomar la decisión junto con tu veterinario de cuando eutanasiar a tu perro y las preguntas que tiene puede parecer trivial. Recuerda que aunque tú no hayas pasado por esto tu veterinario si y es parte de su trabajo.

 

Necesitarás discutir opciones sobre cuidados paliativos para extender la vida de tu perro y también los costes involucrados. Muchos veterinarios serán honestos y no te tratarán de vender tonterías solo para darle un mes de vida más  a tu perro con menor calidad de vida y mayor coste para ti. No importa lo mucho que ames a tu perro, tus elecciones reflejaran lo mejor para tu perro y  cuanto tiempo quieres que viva contigo.

 

Una vez que entre tú y tu vete hayáis decidido que solo la eutanasia es la mejor decisión, es tiempo para planear el procedimiento y lo que hay que hacer después. Te ayudarán a ver los costes de todo el proceso.

 

También hay que decidir lo que pasará después de poner a tu perro a dormir. Son las mismas opciones que con los humanos, cremarlo o enterrarlo. La donación de órganos para trasplante o investigación también es una opción común pero menos tradicional que los otros métodos.

 

Una vez hecho los arreglos acerca de la decisión tomada, el decisión final es saber cuando y donde se hará el procedimiento. Alguna gente prefiere  hacerla en casa para que el perro esté familiarizado con su entorno. Otra cuestión a tomar en cuenta es saber si nuestro veterinario recomienda hacerla ahora o dentro de algunos días. Si tienes la opción de esperar, tomate la opción de planificar consentirlo y hacer todas esas cosas que normalmente no harías con él normalmente.

 

Finalmente, cuando ya tengáis fecha, pídele a tu veterinario la ultima hora del día, te agradecerá el gesto pues nadie quiere empezar el día trabajando después de esto.

 

3.       El procedimiento: Un buen veterinario te permitirá pasar tiempo a solas con tu perro antes y después del proceso. La gran pregunta que tiene la gente es si necesitamos estar con ellos en el momento de la eutanasia. No es necesario y el veterinario nunca te lo pedirá.

 

Existen argumentos válidos y en contra para estar presente. Pero lo más común entre la gente es estar con tu mascota hasta su momento final.

 

Existen varios métodos para la eutanasia, aunque el más común es una inyección. El proceso es casi siempre muy pacifico. Es por eso que se dicen que se va a poner a “dormir” al perro.

 

 

4.       Qué hacer después:  Lo más importante es no ir a adoptar o coger a otra mascota inmediatamente especialmente su solo tenías una. No estarás en el estado emocional correcto y llevarás al nuevo perro a un lugar con energía negativa y que aún huele a otro perro. Date un tiempo y las herramientas necesarias para pasar el duelo.

 

 

Si no tienes otra mascota, pero piensas que adoptarás más adelante, dona la cama, juguetes, correas y demás material a una protectora. Te ayudará  pasar el proceso de duelo evitando ver constantemente sus cosas y así tendrás un inicio fresco cuando decidas adoptar a otra mascota.

 

Cada uno lleva el duelo de diferente manera. Algunos lo pasan rápido y otros les cuesta meses superarlo. Si tienes niños intenta explicarles porque nuestro perro ya no está con nosotros.

 

Toma en cuenta la las actitudes que toma la gente fuera de la “manada”, ya que hay gente que como nunca ha tenido mascotas no saben lo traumático y penoso que puede ser y pueden hacer comentarios “poco afortunados”. No te lo tomes a mal.

 

Aunque decir adiós es la parte más dura de nuestra relación con nuestro perros, podemos consolarnos recordando que rescatar a un perro nos dará una vida feliz y será el mejor tributo que le podemos dar a nuestro perro, dándole una segunda oportunidad a otro que lo necesite.

 

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Vía: Http://www.cesarsway.com por César Millán.

 

 

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